dimecres, de març 19

El País

Rodoreda vista (casi) por ella misma

El libro Autoretrat reúne el disperso material autobiográfico de la autora

Israel Punzano. Barcelona, 19/03/2008.- La vida y la obra de Mercè Rodoreda explicada por ella misma. Ésa es la intención de Autoretrat (Angle Editorial), un volumen a cargo de los filólogos Mònica Miró y Abraham Mohino que recoge los textos autobiográficos de la autora de La plaça del Diamant. O más o menos, porque como es sabido Rodoreda nunca escribió sus memorias, con la excepción de algunos recuerdos de su infancia, que publicó por entregas en 1982 en la revista Serra d'Or, serie que además dejó incompleta.

Para soslayar ese vacío, los compiladores tomaron una decisión que no está exenta de polémica y que puede levantar ampollas entre los especialistas en Rodoreda. Así, en el apartado central del libro, el titulado "En el mirall", han elaborado un largo monólogo -que incluso, opinan, se puede representar tal cual en los teatros- en el que la escritora repasa en primera persona su trayectoria vital y literaria. Rodoreda nunca escribió esa pieza, sino que se ha compuesto a través de las respuestas que dio en varias entrevistas concedidas a varios medios de comunicación entre 1966 y 1983.

Miró y Mohino aseguran que han sido totalmente respetuosos con las palabras de Rodoreda y que se han limitado a ordenar cronológicamente ese material, además de eliminar repeticiones. "No hay traición, sólo la voluntad de que el público conozca a Rodoreda tal como quiso presentarse a los demás", defendieron ayer los autores en la presentación de la obra, una aportación más a la conmemoración del centenario del nacimiento de la autora, que se cumple este año. Eso sí, las entrevistas se publicarán íntegramente en otro libro.

Autoretrat se completa con otros cuatro apartados en los que se reúne un material muy heterogeneo, que incluye desde algunas de sus colaboraciones para la prensa en la época anterior a la Guerra Civil hasta el pregón que Rodoreda leyó en las fiestas de la Mercè de 1980. Los textos, con alguna pequeña excepción, no son inéditos, aunque muchos de estos escritos estaban hasta ahora dispersos y eran difíciles de encontrar fuera de los círculos académicos. Pese a ser tan reservada en todo lo que tiene que ver con su intimidad sentimental -Rodoreda no menciona ni una sola vez con nombre y apellido a Armand Obiols, su gran amor-, la escritora, pasada por el cedazo de Miró y Mohíno, apenas se deja nada en el tintero.

Así, entre otras perlas bellísimas, trata con franqueza aspectos de su personalidad -"Tinc un caràcter bastant dolent. Generalment, quan sembla que estic contenta, estic d'un humor de mil dimonis, i, al revés; sóc quieta i violenta, apassionada i serena, innocent i complicada"- o explica descarnadamente como se siente en la madurez: "Estic desenganyada de la vida en general. És una tempesta d'aquelles... La gent como jo, que ha viscut la guerra i que hem tingut una vida tempestuosa, tenim una visió del món més amarga. I, tanmateix, m'estimo molt la vida".

No es la primera vez que Mohino se aproxima a la figura de Rodoreda, porque hace tiempo publicó su poesía en el volumen Agonia de llum, publicado por la misma editorial. Asimismo, ayer anunció que tiene preparado un libro de la correspondencia que la escritora mantuvo con Josep Carner y con Obiols, aunque éste no puede ver la luz por problemas de derechos de autor.

Retazos y pecios de gran escritora

A continuación se recogen algunos fragmentos del libro Autoretrat, a cargo de Miró y Mohino, con reflexiones y recuerdos diversos de Rodoreda.

- Infancia. "Mai no havia tingut amigues. Els meus amics eren els meus pares i el meu avi".

- Polémica. "Per què la dona, socialment, cal que l'emparin? (...) Tan bonic que és la dona a casa i l'home al carrer".

- El amor. "Jo em vaig casar als vint anys i em vaig separar del meu marit als vint-i-vuit. Després, hi ha hagut altres problemes sentimentals, però es compten amb aquests tres dits de la mà, perquè han estat amors molt fidels, que han durat molts anys. M'he enamorat molt poques vegades, però una vegada molt profundament".

- La felicidad. "Una persona feliç no té història. Sempre és millor haver sofert per a poder escriure. I, encara que això de sofrir és molt relatiu, penso que no es pot ser novel·lista sense haver-ho passat malament a la vida".

- El estilo literario. "Procuro escriure de la manera més simple i neta possible; dir amb mitja dotzena de paraules allò que de primer raig dic amb trenta. Suggerir més que no pas recalcar".

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